That was just a dream
Volvía de la universidad hacia mi casa (casualmente era de afuera como la de mi abuela Irma pero por dentro era como un mono ambiente alargado con la cocina y mi cama en el mismo lugar). Me senté en la cama con miedo, con la cabeza a mil, a leer pero El estaba ahí con su odio, rebajándome haciéndome mal con cada palabra que salia de su boca.
Tratando de concentrarme, no hacia nada mas que colorear las paginas de mi libro de Introducción a la comunicación luego, el impulso se apodero de mi: agarre un cuchillo, la situación se había puesto violenta otra vez, no podía dejar que me siguiera basureando, que sus palabras me terminaran lastimando como tantas veces lo habían hecho.
Entre sacudones y gritos pude safarme, por lo que salí por la puerta principal hacia la vereda con el atrás mio siguiéndome con furia en sus pasos, así fue como me alcanzo y me tomo fuertemente del cabello, tirándome para su lado.
Mientras tanto, un auto peugeot negro llegaba conducido por un hombre de cabello largo, yo me temía lo peor, pero no me quedaban fuerzas para luchar.
El me golpeo sin pensarlo en la cabeza, caí al suelo dejando atrás cualquier noción de lugar y tiempo; apenas pude darme cuenta de que me cargo en sus brazos para así introducirme en ese auto extraño.
Me desperté con dolor de cabeza en una casa que al parecer estaba siendo refaccionada por muchos hombres que la reconstruían paso a paso felizmente.
Salí del cuarto donde me encontraba, un hombre con un tono gentil me pregunto como me sentia, le dije que no entendía lo que había pasado, por que yo estaba en ese lugar.
Ese hombre, me condujo hacia la cocina, me dijo que la persona que yo amaba me había llevado porque yo no me encontraba bien, que tenia miedo, nervios, cosa que hacia que mi vida fuera difícil esa persona quería que yo aprendiera algo en esa casa: que aprendiera a reconstruir mi vida y junto con ella, a mi misma. Su nombre apareció rápido en mi mente: no era el de esa persona que me había hecho tanto mal sino que era el nombre de mi novio.
Fue ahí cuando pude divisar por la ventana que daba al patio al hombre que conducía el auto en donde me habían metido, apenas me vio me sonrió y no dudo en darme explicaciones de como comenzar a construir la pared del fondo.
Cuando me tome un descanso, fui a la habitación por mis cosas, allí estaba mi bolso con mis apuntes. Tome la ultima fotocopia y busque la pagina en donde me había quedado. Me asombre y entre en pánico al ver que lo que había pintado antes bajo la presión de ese ser monstruoso no parecía haber sido pintado por mi, los colores se salían de las figuras, no tenia sentido. Yo me acordaba de todo, ¿como podía ser que esas paginas me dijeran lo contrario? Ahí fue donde me acorde que había tomado un cuchillo por lo cual miles de interrogantes se me vinieron a la mente: ¿ Había sido capaz de matarlo?.
Algo me decía que si, no podía parar de imaginarme su cuerpo ensangrentado tirado en la puerta del baño. No sentía pena por el, ni tristeza, solo la sentía por mi, ya que mi destino iba a cambiar mucho.
De repente Mi amado apareció en escena: mirándome a los ojos como nadie, me beso la frente y me abrazo fuertemente, me dijo que todo estaba bien, que ya había pasado lo peor...que ya era hora de volver a casa.
Cuando regresamos, note que no había cadáver alguno, ni manchas de sangre que me aseguren mi pasado accionar. Mis ojos se llenaron de lagrimas, ¿que había sucedido?, pues era muy sencillo: la pelea existió el odio fue real, mi sufrimiento también el golpe que me desvaneció fue el mismo golpe que me dio la vida para despertar en otro lugar y empezar a reconstruir de a poco mi ser.
Aun así algo había cambiado: ahora la persona que realmente quería estaba conmigo ayudándome a construir y fue quien me saco de ese infierno, el me había tomado en sus brazos ante mi desmayo y me había metido en el auto. El quería que yo me reponga y había decidió alejarme unos días de ese contexto, de ese forma de vida sin sentido que alguna vez me rodeo.
Ese día sentí que el miedo se había ido, que esa sensación de encierro ya no estaba, todo lo contrario me maraville de que por primera vez me pude sentir viva, feliz con un amor a mi lado.
Ese día aniquile a ese ser que me atormentaba, ese día asesine a su recuerdo y a todo lo que había producido en mi, ese día volví a vivir, a ser yo nuevamente.
rÖm*
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